Los abonos deportivos, sobre todo cuando se refieren al esquí, son denominados forfait. Sin embargo, la palabra forfait tiene origen francés y puede ser aplicada además a otros eventos que nada tienen que ver con el deporte, como sería el caso de la ópera.
Centrándonos en el forfait como abono de esquí, podemos encontrar muchos y difentes tipos de ellos, que se distinguen por su duración y por su validez. Por ejemplo, hay forfait con vigencia de un día, de tres días consecutivos (escapadas fin de semana), semanales, de diez dias no consecutivos, de veinte o de veinticinco días e incluso de temporadas completas, en función de la duración de cada temporada de esquí. Hoy en día, el uso de la tecnología RFID aplicada a los forfait necesita ir acompañada de sistemas de información que proporcionen una información exacta en tiempo real.
Los forfait, o abonos de esquí, pueden utilizarse en una única estación o en varias, en función de los acuerdos que existan entre ellas. Cuando tienen una validez para varias estaciones, podremos ir de una estación a otra, aunque no estén unidas físicamente. Este sería el caso, por ejemplo, del forfait de Candanchú, que puede ser utilizado también en Sierra Nevada (España), aunque las dos estaciones de esquí distan una de otra más de novecientos kilómetros. Otro caso sería también el forfait de las estaciones del grupo Aramón, que nos permitirá esquiar en cinco estaciones diferentes (Aramón Formigal, Aramón Cerler, Aramón Panticosa, Aramón Valdelinares y Aramón Javalambre).
El tipo de tarjetas que se utilizan para los abonos de esquí suelen ser distintas y con un uso diferente en cada caso. Por ejemplo, algunas estaciones como Aramón Formigal utilizan unas tarjetas que se llevan en el bolsillo y con solo pasar por un torno, el lector de tarjetas la detecta y nos permite pasar. En el caso de Candanchú las tarjetas que se utilizan llevan una banda magnética para los abonos de día que tendremos que introducir en un lector. Si deseamos abonos de más de un día, nos entregarán otro tipo de tarjeta con un chip magnético que deberemos acercar a la máquina para que nos permita el paso. Otra modalidad es la de utilizar los ski-pass, que son unos relojes que llevan incorporados un chip y tienen el mismo funcionamiento que una tarjeta magnética.