La región de Languedoc-Rosellón cuenta con más de 6.300 km de senderos, rutas a caballo y caminos señalizados que la atraviesan en todos los sentidos y a lo largo y ancho de toda su gran variedad de paisajes. Para los que deseen aventurarse durante varios días, la zona ofrece varios senderos de gran recorrido (GR), como los que forman parte del Camino de Santiago o siguen la pista de R.L. Stevenson. Además, existen otras rutas señalizadas que nos llevan atrás en el tiempo y nos muestran los recorridos del comercio, la industria y la peregrinación a lo largo de la historia.

La Ruta de la Seda en las Cevenas
Esta región fue durante siglos el epicentro de la industria de la seda, que contaba con talleres de elaboración en varias poblaciones. Entre otros puntos de interés, podremos visitar el Museo de los Valles de las Cevenas, en Saint–Jean-du-Gard, el Museo de la Seda de Saint-Hippolyte-du-Fort, el Museo de Cevenas, en Le Vigan o el criadero de gusanos de seda de La Roque.
La Ruta de las abadías y capillas del Aude
Siguiendo el antiquísimo camino de Aquitania, con esta ruta turística podrá disfrutar de notables ejemplos de la arquitectura religiosa de la región a través de tres circuitos que parten de Narbona: por un lado, la abadía de Fontfroide, fundada en el año 1093; en segundo lugar, la abadía benedictina de Lagrasse, del siglo VIII, y sus alrededores; por último, la iglesia de Notre Dame du Colombier, cuya torre del reloj data del primer periodo de la arquitectura románica.
La Ruta de Vauban en Rosellón
El mariscal Vauban, ingeniero militar de Luis XIV, fue el encargado en su tiempo de estudiar y catalogar las fortificaciones de la región, diseñando después ampliaciones y reformas que representan un legado de arquitectura militar de gran relevancia, destacando las ciudades fortificadas de Villefranche-de-Conflent y Mont-Louis, el fuerte de Salses, construido por los españoles en el siglo XV y la maqueta a escala de la ciudad fortificada de Perpiñán tal y como era en el siglo XVII.
El Camino Regordane
Este recorrido de 250 km atraviesa el llano de Gévaudan y las montañas de las Cevenas, llegando al Golfo de León, en la Camarga. En la Edad Media esta era la ruta más directa para los peregrinos procedentes de Orléans y Puy-en-Velay hacia Saint-Gilles y Aigues-Mortes, puerto de embarque hacia Tierra Santa. Atraviesa paisajes de gran belleza, como el hermoso pueblo de La Garde-Guérin, la iglesia románica de Prévenchères, una casa señorial renacentista, los castillos de Porte y Rousson, la abadía de Saint-Gilles, los parajes de la Camarga y el mar Mediterráneo.
La Ruta del Hierro
Esta ruta recorre los lugares donde se realizaban labores de extracción minera de hierro en la montaña del Canigó, en los Pirineos Orientales, desde hace 2.000 años. Se puede seguir en automóvil, a pie, a caballo, en bicicleta de montaña o en el Pequeño Tren Amarillo de la Cerdaña. A lo largo de esta ruta encontrará paneles interactivos y museos, como el de Arles-sur-Tech y la ciudad minera de Batère.

Foto: Sunfrance.com
Para más información: Página oficial de turismo de Francia