Le Mont Saint Michel, bañado por el océano Atlántico, situado junto a la desembocadura del río Couesnon, es la frontera de Normandía con la Bretaña francesa. Está entre Caen y St. Malo y se ha convertido en el segundo lugar más visitado de Francia, después de París. Es un lugar perfecto para  tu escapada fin de semana que además te permitirá conocer las ciudades y los paisajes de la hermosa Normandía.  
Su conjunto monástico está construido en un pequeño islote rocoso del litoral, a 1.600 metros de la costa.
Es conocido como la maravilla de Occidente.
La abadía benedictina se fundó en el año 966.
En la Edad Media fue uno de los más importantes centros de peregrinación junto con Roma y Santiago de Compostela.
Es Patrimonio de la Humanidad.
Para unir la costa con el islote se construyó una lengua de tierra, se puede pasar con el coche pero una vez alli se aparca y  la visita se hace andando, recorriendo la única calle que rodea el monte a la vez que sube hasta lo más alto entre casas medievales muy bien conservadas.
Está protegido por unas murallas tambien medievales.
Abadía:
Fue construida en el año 966 por unos monjes benedictinos, de estilo románico y gótico.  Se entra por una escalera muy larga.
Hay visitas guiadas.
Claustro.
Construido en 1228, es de estilo gótico y restaurado en el Siglo XIX.
Lo más increible de este lugar son las fuertes mareas, que alcanzan los quince metros.
Durante la marea baja, el agua se retira varios kilómetros mar adentro, quedando el monte rodeado de arena.
Cuando la marea es alta, el monte queda rodeado de agua, hasta el aparcamiento queda inundado.
Ruta Costa de Normandía:
Fécamp, Etretat, Le Havre, Bayeux, Desembarco de Normandía, Cherbourg, Cabo de Hague, Le Mont Saint-Michel.
Ruta Ciudades Normandas:
Rouen, Le Havre, Cherbourg, Le Mont Saint-Michel
Alrededores de St. Malo:
Dinan, Dinard, St. Malo, Le Mont Saint-Michel
Le Mont Saint-Michel es una auténtica fortaleza, las mareas, que se repiten dos veces al dia, dejan la ciudadela y la Abadía unida a tierra solo por la carretera. Las mareas suben con gran rapidez por lo que las campanas del Monte avisan con bastante antelación.
La isla tiene apenas 1 Km de circunferencia y 80 metros de altura, en la parte baja te encontrarás con el pequeño pueblo que rodea a la Abadía. Es muy agradable el paseo entre sus calles y la muralla, y disfrutar con las numerosas tiendas de souvenirs, este pequeñísimo pueblo se mantiene gracias al turismo y a los peregrinos.
Hay varias calles que suben hacia el Monasterio;

Cómo llegar