El senderismo es una opción interesante para pasar un día de escapada en la naturaleza, para hacer deporte sin demasiado esfuerzo, disfrutar de paisajes extraordinarios y además visitar monumentos históricos que aún no conocemos o que deseamos volver a ver de nuevo. Son experiencias de ocio que sin demasiado esfuerzo podemos realizar durante cualquier época del año en compañía de amigos, en familia con niños e incluso en una divertida escapada romántica con nuestra pareja.

Hacer la Ruta del Termalismo es una propuesta realmente intesante y barata para estos meses de otoño y para la próxima temporada viajera de invierno. Es un sendero que comienza en el pantano del río Alhama y que continúa por un camino que va junto a éste. Encontraremos una vegetación de lo más variada y curiosa. En la zona abundan juncos, álamos, rosales sivestres y especies autóctonas muy difíciles de ver en otros parajes. El alegre rumor del agua nos irá acompañando durante todo el trayecto. Existen remansos donde el agua discurre lenta y apacible para continuar con saltos más rebeldes que forman cascadas preciosas. Visitaremos valles, quebradas y cuevas milenarias que se han formado de manera natural y espontánea en la roca. Y sobre todo encontraremos nacimientos de agua como La Fuente de la Teja, además de rarezas y caprichos de la naturaleza como los Tajos, Las escaleras del Diablo o las Escaleras de la Mazmorra.

En estas tierras granadinas existen leyendas muy curiosas, como la que cuenta la historia del caballero que iba a morir porque su caballo se desbocó y en su loca carrera iba a precipitarse por un tajo. En el último momento de desesperación, se encomendó a la Virgen, pidiendo que lo salvara. Si lo hacía, en pago le construiría  una ermita en ese lugar. Bajo la roca existe en la actualidad una humilde ermita del siglo xv y junto a ella una gran roca con dos huellas que, según cuentan, son los cascos del caballo que antes de despeñarse pudo lanzar al caballero al otro lado, pudiéndose salvar de esa manera.

Según nos vamos acercando al pueblo encontramos ruinas de antiguos molinos y cuevas que servían de viviendas. Ya cerca, el pueblo surge en lo alto y bordeado por su río. Alhama es un pueblo antiguo y hermoso, con monumentos importantes como la Iglesia del Carmen, la Plaza de los Presos o la Iglesia de la Encarnación, erigida sobre una antigua mezquita. Aún quedan vestigios árabes en muchas casas del pueblo que en su parte baja conservan «mazmorras» de la época y otros recuerdos de tiempos pasados.

Siguiendo siempre el margen del río, bordearemos el pueblo rodeado por los vestigios de las murallas y continuaremos un par de kilómetros más hasta llegar a un puente romano magníficamente conservado y que se sigue utilizando aún hoy en día para atravesar el río.

Nuestra ruta termina en el Balneario de aguas termales que está construido alrededor de unos Baños Arabes del siglo XIII que aún se siguen utilizando como parte central de dicho Balneario. Las aguas termales fluyen fuera del recinto formando tres pozas. En la primera, el agua alcanza los 40 grados y en las otras la temperatura es un poco más cálida.

El senderismo es una alternativa saludable para nuestro ocio en cualquier época del año, y la Ruta del Termalismo de Alhama, en Granada, es fácil y agradecida, puesto que no abundan las pendientes y su recorrido es de solo 12 kilómetros. Si la iniciamos por la mañana, en tres horas podremos disfrutar de un baño relajante en las pozas de aguas termales para, a continuación, tomar un aperitivo en el complejo hotelero del Balneario.

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