Olite, se encuentra entre la Navarra montañosa y el Valle del Ebro. Una situación de gran belleza donde disfrutar de una preciosa escapada de fin de semana con muchas cosas que ver, con paisajes espectaculares y pequeños pueblos con mucho encanto.
El palacio real es su edificio más emblemático y su reclamo turístico más importante.
Su fundador fué, Carlos III el Noble, rey de Navarra entre 1361 y 1425, nacido y criado en Francia.
Olite se encuentra a orillas del río Zidacos, a 42 km al sur de Pamplona.
La villa de Olite comenzó a ser un centro importante durante la Baja Edad Media cuando los reyes de Navarra la eligieron como una de sus residencias favoritas.
En el s. XV el rey Carlos III «El Noble» y su esposa Leonor de Trastámara ordenaron la construcción en Olite del magnífico Palacio Real de Navarra.
Este rey la nombró cabeza de la comarca en 1407 y Felipe IV le otorgó el título de ciudad en 1630.
Visitas.
Iglesia de San Pedro.
La iglesia más antigua de Olite. En su origen fué de estilo románico y más tarde se amplió ya con el barroco. Destacan la portada y el claustro románico  y la torre gótica de 54 m de altura.
Iglesia de Santa María La Real.
Iglesia gótica del siglo XV en la que puedes admirar su portada y el retablo renacentista.
Palacio Viejo o de los Teobaldos.
Se construyó sobre una edificación romana, fué primero castillo defensivo en el reinado de Sancho VII, en los siglos XII-XIII luego lo fueron mejorando los reyes Teobaldo I y Teobaldo II.
En la actualidad es un Parador Nacional.
Palacio de los Reyes de Navarra.
Carlos III El Noble, en el siglo XIII comenzó la ampliación del edifício anterior que se convirtió en el Palacio de los Reyes de Navarra, con carácter cortesano residencial y no defensivo.
Este palacio, al tener distintas ampliaciones y reformas a lo largo de siglos, tiene un acabado un poco desordenado lo que le da su especial encanto. 
Galería de la Reina.
Formada por estancias, jardines y fosos, todo rodeado por altas murallas rematadas por  varias torres, lo que le da una silueta muy especial. Fué considerado uno de los más hermosos de Europa.
Tiene dos recintos:
El Palacio Viejo.
Convertido en Parador Nacional de Turismo.
El Palacio Nuevo.
Quedó abandonado después de la invasión de Navarra en el siglo XVI por Castilla y más tarde con el incendio provocado durante la Guerra de la Independencia Española en 1813 para que no se fortificaran en él las tropas francesas de Napoleón.
Actualmente se sigue restaurando, se inició a principios del siglo XX con la intención de recuperar la estructura original del palacio, pero algunas cosas ya se han perdido, como el riquísimo revestimiento de sus muros y los bellos jardines que lo rodeaban.
Murallas.
Olite conserva algunos tramos de murallas de la época romana.
Foto: pagina oficial de Navarra

Cómo llegar