San Vicente es un pueblo de 4.000 habitantes situado en la costa occidental de Cantabria, un lugar impresionante dentro de uno de los Parques Naturales más bellos de la tierra cántabra, el Parque de Oyambre.
La vida de esta población ha girado y gira alrededor de su puerto Pesquero, uno de los más importantes de la región.
Si decides como destino de tu próxima escapada de fin de semana a San Vicente, quedarás encantado/a y te voy a hacer unas sugerencias para que aproveches al máximo tu viaje, pero primero un poco de história para que sepas donde vas.
Parece ser que ya estuvo habitado en la edad de bronce y si te gustan estos temas puedes acercarte al yacimiento del periodo calcolítico de el Barcenal. Algunos historiadores situan a la antígua Portus Vereasueca en en el mismo lugar de San Vicente, primero poblada por una tribu cántabra y después por los romanos, más tarde los Bárbaros con sus contínuos ataques hicieron que tan bello lugar quedara abandonado desde el siglo V.
En el siglo VIII, el rey Alfonso I decidió repoblar estos territórios y mandó fortificar la villa marinera, vivió una época de gran esplendor en la Edad Média.
De esta época de poder económico tenemos varias construcciones que hay que visitar como el Santuário de la Virgen de la Barquera justo en la entrada del puerto, el castillo del Rey de San Vicente ejemplo de arquitectura defensiva, que data del año 1210 y que ahora es centro de exposiciones y representaciones. Tambien medieval es el puente de la Maza, una obra de inginiería, los restos de su muralla de la que se conserva el lienzo Norte y parte del Sur, con las puertas de Astúrias o del Peregrino y la de la Barrera. Recientemente se ha recuperado la puerta del Mar.
Tambien puedes visitar el Convento de San Luís y el Fuerte de Santa Cruz de Suaz, La Iglesia de Nuestra Señora de Los Angeles construida sobre un Templo anterior es una muestra del Gótico, el actual Ayuntamiento que fué construido en el siglo XVI y todo ello formando parte de un entorno precioso, precioso……
Para los que prefieran adentrarse en la naturaleza, aunque hay tiempo para todo y una cosa no está reñida con la otra, coged el camino al Parque de Oyambre, a escasa distancia de San Vicente, este Espácio Protegido os encantará con sus bosques frondosos como de cuentos de hadas y duendes, con robles, avellanos, fresnos, arces, acebos y castaños y todo esta belleza espectacular pero íntima rebosante de colores, sobre todo ahora en Otoño, se combina con pequeñas y grandes praderas verdes,
con pueblecitos de ensueño y con un maravilloso litoral. No exagero al decirte que te puedes quedar enamorado de este lugar.! Playas, dunas, acantilados, praderas y bosques y todo tan cerca!.
Las protagonistas de estos acantilados, por cierto, son las aves que buscan aquí refúgio, como el halcón peregrino o el cormorán moñudo. En las playas se pueden ver negrotes, frailecillos y serretas, a escasa distancia de la costa puedes observar alcatraces que se zambullen en picado buscando su alimento.
En el Monte Corona, que pertenece al Parque, vive una población numerosa de jabalíes tambien algunos corzos y la presencia ocasional del lobo ibérico.
Mientras descubres los encantos de estos parajes o paseas por San Vicente no dejes de disfrutar de su cocina en la que los productos del mar son sus estrellas, el pescado y el marisco. El plato más tradicional el “sorropotún” que se prepara con bonito, patatas y cebolla. Su postre más buscado es la pejina, un hojaldre muy fino con cabello de ángel cubierto con una capa de glasa real, esquisito.
En el puente de Todos los Santos en Noviembre o en el de La Concepción en Diciembre aún puedes disfutar del sol, aunque fresquito, y de los colores del Otoño.
Tiene buena oferta de casas rurales bien preparadas, hospederías, hoteles, apartamentos etc…
San Vicente de la Barquera y el Parque Natural de Oyambre en Cantabria, España, te aseguro que no te dejará indiferente.