Pasar unos días por la Sierra Norte de Sevilla en esta época del año es un placer para la vista, una escapada de fin de semana para reunirse alrededor de una chimenea, darse unos paseos y probar los productos tradicionales de la zona. Os propongo una ruta por tres preciosos pueblos de esta sierra;  Alanís, San Nicolás del Puerto y Cazalla,  al norte de la provincia de Sevilla en el límite con Badajoz, en plena Sierra Morena, dentro del Parque Natural de la Sierra Norte pero cerca de Sevilla capital.

Alanís.
Su origen se remonta a los Celtas que la llamaron Iporci pero fueron los musulmanes los que le dieron el nombre de Al-Haniz (fértil, tierra próspera) del que deriva el actual.
La ciudad fue conquistada por Fernando III en el año 1249, algunos meses después que Sevilla, y fue disputada por algunos nobles en la Edad Media, sobre todo en la crisis de sucesión de los Reyes Católicos y entre los linajes de Guzmán y Ponce de León.
En 1808, el Castillo de Alanís fué reconstruido por los franceses porque su situación estratégica era importante.
Es un bonito pueblo, tranquilo para pasear y degustar su sabrosa cocina basada en los productos locales de gran calidad, excelente para los aficionados a la caza, la pesca y las setas.
Cuando pasees por sus calles entra en la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, del siglo XIV, combina el estilo renacentista, mudejar y barroco del que es su valioso retablo del siglo XVI que adorna el Altar Mayor.
En el interior hay una capilla del siglo XVI decorada con azulejos mudéjares.
A causa de un terremoto sufre reparaciones a mediados del siglo XVIII.
El Castillo de finales del siglo XIV, está construido sobre un pequeño monte al sur del pueblo.
El principal acceso al recinto desde el pueblo es por la calle Castillo y se sube por la ladera más suave del cerro desde el este.
El castillo de Alanís es de origen árabe, fue reformado en el año 1392 y luego por los franceses en 1808, dada su situación estratégica.
Se cuenta que el castillo está encantado y que se aparece Acsia, una mujer morisca, que deambula por los pasadizos que comunican con el castillo, por debajo del pueblo.
Es de forma hexagonal irregular. Sus muros, de más 2 metros de ancho y más de 6 metros de alto, dejaban un único acceso al castillo por su cara norte, desde allí se ve el pueblo. Tiene un elevado torreón.
Las ermitas son parte del paisaje y de la identidad del pueblo, algunas datan de la Edad Média, aunque la mayoría fueron reformadas en el barroco.
La Fuente de Santa María, construida en tiempos de Carlos V.
Fuente de las Pilitas, antígua fuente árabe, de ladrillo, con alberca.
Alanís forma parte del parque natural de Sierra Morena, con bosques de encinas y alcornoques, y preciosos ríos con abundante pesca, así como varias rutas turísticas para practicar el senderismo.
Su población es de 2.200 habitantes.
A 104 kilómetros de Sevilla.
Desde la carretera de Guadalcanal hay hermosas vistas del pueblo.
Un paseo por la localidad de Alanís permitirá apreciar viviendas que conservan fachadas de estilo mudéjar y renacentista.
Podemos encontrar alojamientos rurales, donde pasar unos días tranquilos en armonia con la naturaleza, y disfrutar de su maravilloso entorno, arquitectónico y natural.
En los restaurantes y bares de los alrededores puedes degustar los exquisitos platos típicos de la
zona, setas fritas, carnes de cerdo, cordero, de venado, perdiz y codorniz, excelentes para reponer fuerzas y a caminar, a buscar setas o a pescar,
El cauce del rio Huéznar, al paso por Alanís, San Nicolás del Puerto, Cazalla y Constantina forma el coto de pesca de la Rivera del Huéznar, lugar magnífico para la pesca de la trucha común, con los permisos obligatórios.