Lago de Santo André

Como parece que va a hacer sol este puente de los Santos te voy a proponer una escapada de fin de semana larguito a Sines, Portugal, en el Alentejo pero en la costa. Como es temporada baja te sale muy bién de précio y tendrás la oportunidad de disfrutar de las enormes y tranquilas playas de los alrededores, si no para bañarte sí para tomar el sol y cargarte de energia para el invierno. Este puente de los Santos te puedes acercar a esta bella costa.
Puedes hospedarte en Sines que es una bonita ciudad, pero no te puedes perder la maravillosa playa y lagos de Santo André, es único.
Sines está situada en un cabo mas abajo de Setubal, y aquí el protagonista es el Atlántico, kilómetros de dunas y los lagos de Santo André y de Melides, tienes a un lado el oceáno  a veces muy bravo, al otro lado el lago tranquilo, superlímpio y entre los dos las dunas. Atardeceres espectaculares que no olvidarás.
El acceso en coche a las playas es bueno.
En Sines nació el navegante Vasco da Gama en el siglo XV. Pasados los años, aún hoy  se recuerda con admiración al primer europeo que llegó a la India rodeando África.
Puedes visitar su fortaleza medieval, la Capilla de Nuestra Señora de las Salvas y su puerto, uno de los
mejores de Portugal.
Desde Sines, llendo hácia el sur verás que hay pequeñas carreteras que te acercan a las arenosas playas,
donde el Océano se acerca con suavidad,  como la de Burrinho y Morgável.
Puedes parar en Porto Covo, pequeña aldea que se dedicaba a la pesca artesanal pero que ahora es una aldea turística integrada en el Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina. Se ha convertido en destino obligado para los que quieren conocer esta costa.
Es esta una aldea con encanto que nos invita a pasear por sus calles acogedoras, las casas tradicionales con los listones de las puertas y ventanas pintados de azul, son muy llamativas, sus playas están protegidas por grandes rocas.
Desde Sines , si vamos hácia el Norte, a quince kilómetros puedes visitar la villa de Santiago do Cacém, su castillo de la época musulmana y las ruinas celtas de Miróbriga.
De Santiago do Cacem seguimos hácia Santo André, un pueblecito que recibe muchas visitas atraidas por el bellísimo entorno en el que destaca el lago.
Hay  restaurantes para deleitarse con la riquísima comida tradicional portuguesa, prueba la caldeirada de pescado y mariscos.
Es muy curiosa la fiesta en honor a San Andrés en la madrugada del último día de Noviembre en la capilla situada en un acantilado llamado Penedo Do Santo, la Huella del Santo.
Un poco más allá, en la misma dirección Norte también debes parar en Melides, otra aldea muy especial con preciosos lagos y con un entorno natural al máximo. Los atardeceres, impresionantes.
No te lo pierdas, este puente último de Noviembre y con sol es una oportunidad perfecta para disfrutar de estos lugares con encanto.