Ya llega diciembre y con él los fríos y la nieve, que se van convirtiendo poco a poco en algo cotidiano y muchas veces agradable. El último mes del año siempre nos reserva interesantes sorpresas viajeras, ideales para terminar este ciclo con unas entrañables vacaciones o una escapada de campeonato. Y es que, durante diciembre, además de los fines de semana normales, contamos con el Puente de la Constitución y el Puente de la Inmaculada o de la Purísima, además de Navidad con su nochebuena y su nochevieja correspondientes.

Una Navidad con deportes de esquí incluído siempre puede resultarnos muy especial, tanto si nuestras vacaciones son en familia con niños, con amigos antrañables o bien en una singular escapada romántica con nuestra pareja. Para ello, la estación de esquí de Candanchú puede ser ideal, ya que cumple todos los requisitos necesarios para hacernos pasar unos días inolvidables, disfrutando de la nieve, del esquí, de la calidez de un buen hotel y de una gastronomía, en la que predominan los platos elaborados con pato, acompañado siempre de buen vino de la tierra.

La estación de esquí de Candanchú se encuentra situada en el Pirineo aragonés, a solo 30 kms. de Jaca y a pocos kilómetros de la frontera francesa. Cuenta con una altitud máxima de 2.400 metros y una mínima de 1.560 metros. En cuanto a las pistas, Candanchú cuenta con 22 a lo largo de 22 kilómetros. La estación está dotada de nieve artificial con 3 cañones de baja presión y 66 de alta.

Si las condiciones lo permiten en nuestra escapada a Candanchú, no debemos perdernos el descenso de la pista Mariposa-Pinos, de 2.700 metros (color negro, nivel elevado), que va desde el telesquí Navarros hasta el pie de la estación. Son instalaciones ideales para aquellos que buscan la máxima dificultad y son propensos a saborear los deportes de riesgo. Candanchú puede ser una gran experiencia para una Navidad 2016 excepcional.

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