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Granada está situada en Andalucía oriental, al sur de España, a los pies de Sierra Nevada y es la capital de la provincia del mismo nombre. Dispone de uno de los mayores patrimonios culturales de España distribuidos por la ciudad y sus alrededores. Por ejemplo, su Alhambra es conocida en todo el mundo y, junto con el barrio del Albaicín, ha sido designada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Pero una escapada de fin de semana a Granada nos permitirá ver mucho más aún, porque esta ciudad despide embrujo por todos sus rincones y con seguridad nos cautivará desde la primera vez que la visitemos. Así que, preparemos nuestras maletas y emprendamos el viaje.
Granada está muy bien comunicada con el exterior. Podemos llegar en avión, en tren o en coche por carretera. Si optamos por el avión, llegaremos al Aeropuerto Nacional de Granada «Federico García Lorca«, que se encuentra a 15 kilómetros de la ciudad, en el término municipal de Chauchina. Sin embargo, si deseamos llegar directamente hasta el centro de Granada, deberemos hacer nuestro viaje en tren, que nos dejará en la Avenida Andaluces, ya en plena ciudad. Si, no obstante, preferimos viajar en nuestro coche para poder movernos más libremente, deberemos ir por la autovía A-92, que conecta Granada con Almería y Sevilla, o bien la A-44 que enlaza con la A-4 a la altura de Bailén.
Con el fin de situaros un poco, brevemente os resumo los antecedentes históricos de Granada. La ciudad fue fundada por los romanos y se llamó durante esta época Illibris. Posteriormente, durante la llegada de los musulmanes a la península en el siglo VIII, pasó a llamarse Granada. Fue conquistada por los Reyes Católicos en el año 1492, quedando así completada la llamada «reconquista» la cristiandad. Durante el asedio a la ciudad, la reina Isabel recibió a Cristóbal Colón y se trataron allí todas las concesiones y los medios para el primer viaje a las Indias Occidentales.
Granada tiene el calificativo de «Ciudad Universitaria», ya que es una de las ciudades que suelen elegir con más frecuencia los extranjeros que desean estudiar español. Y claro, esta afluencia de gente, junto al resto del turismo que visita anualmente la ciudad, hacen que el recibir y agasajar a los visitantes se haya convertido en un gran motor económico para Granada. Y es que la gente de granada destaca por su carácter afable y extrovertido. Además, no importa la fecha en que la visitemos. Da igual, ya que durante todo el año podremos disfrutar de muchas actividades culturales y magníficos eventos. Por ejemplo: El Festival Internacional de Música y Danza, el Festival de Tango, el Festival de Jazz, el Festival de Magia Hocus Pocus, además de una amplia agenda cultural para los doce meses del año.
Granada es un buen lugar para comer bien, ya que dispone de una excelente gastronomía y una gran cantidad de bares y restaurantes donde podremos degustar platos suculentos como es el caso de las migas, las habas con jamón, la tortilla del Sacromonte, el remojón o el gazpacho. Y no olvidemos «el tapeo» por las zonas del Albaicín, por la Plaza de Toros, por el Realejo o por el Campo del Príncipe. Os aseguro que las tapas con abundantes y exquisitas y que con solamente tomar un par de consumiciones, seguro que quedareis saciados y felices.
Pero, ante tanta riqueza cultural y placer para los sentidos, es mejor ordenarnos un poco durante nuestro viaje de fin de semana. Así que os he preparado un itinerario que podeis seguir o al menos os puede orientar un poco en vuestra escapada.

VIERNES: Después de llegar a Granada e instalarnos en nuestro hotel, descansar un poco y coger nuestra cámara, podemos visitar el barrio morisco del Albaicín, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. Tenemos a nuestra disposición un pequeño autobús turístico que conecta con esa zona de calles estrechas y angostas con un trazado muy particular. Conoceremos los miradores de San Nicolás y San Cristóbal, punto de encuentro al atardecer de muchísima gente que se deleita con la puesta de sol y con las impresionantes vistas que se pueden disfrutar desde allí. Una vez anochecido, podemos dar una vuelta por el Sacromonte y conocer y disfrutar también de las zambras que se organizan en las cuevas gitanas con fachadas de cal. También podremos optar por acercarnos hasta la Calderería, donde existe un ambiente exótico y agradable, y donde encontraremos una amplia variedad de tipos de té aromático.

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SABADO: El sábado por la mañana (no muy tarde) nos prepararemos para trasladarnos a otra época y realizaremos nuestra visita a la Alhambra. El Conjunto monumental de la Alhambra lo forman la Alcazaba, que era zona defensiva, los Palacios Nazaríes, donde encontraremos el Patio de los Leones, y El Generalife. Os aconsejo que compreis los bonos de entrada por internet al menos una semana antes de vuestro viaje, ya que la entrada está restringida a un número exacto de visita y resultaría un contratiempo importante no poder tener acceso.
Ya por la tarde podemos dirigirnos hasta el Monasterio de San Jerónimo y la Cartuja, donde encontraremos la mejor muestra del arte barroco granadino.
Y ya por la noche, a cenar en un buen restaurante o bien realizar una salida más informal, pero no menos interesante, por los bares de tapeo. Una decisión a gusto de cada cual. De todas formas, estas son las zonas donde suele haber más ambiente nocturno: Pedro Antonio de Alarcón, Elvira, Plaza de Toros, Zona Centro, Plaza Nueva y Carrera del Darro. En esos lugares encontrareis ambiente para todos los gustos y para todas las edades.

DOMINGO: Este último día de nuestro viaje podemos dedicarlo, entre otras cosas, a conocer la Catedral, que está situada en pleno centro de la ciudad. La Catedral de Granada está considerada como la primera iglesia renacentista de España. Es una catedral preciosa y con mucho abolengo. En la Capilla Real podremos visitar las tumbas de los Reyes Católicos y de algunos miembros más de su familia.
Ya para ir concluyendo nuestar estancia, puede resultarnos gratificante dar un paseo por los alrededores de la Catedral. Son calles llenas de tiendas donde podremos comprar algún recuerdo para llevar. Y si aún nos queda tiempo, podremos invertirlo en visitar el Parque de las Ciencias, de gran atractivo para pequeños y mayores.