En entradas anteriores, describíamos los principales puntos de interés cultural de la región de Languedoc-Rosellón, rica como pocas en patrimonio histórico, pero además de estos atractivos, aquí podemos encontrar un sinfín de actividades turísticas con las que poder ocupar nuestro tiempo de descanso. La variedad de paisajes de la zona nos ofrece una multitud de posibilidades de ocio para satisfacer cualquier expectativa.

Actividades náuticas
La región de Languedoc-Rosellón cuenta con 27 puertos y 30.000 puntos de amarre, dando fe de su apertura al Mediterráneo y de la gran tradición náutica de estas tierras. Cualquiera de las modalidades de la navegación de recreo se puede practicar en sus costas, sea la navegación costera o de altura, la pesca submarina o de altura, regatas deportivas, de ocio o etapas del Tour de Francia a vela, buceo, kitesurf

Deportes al aire libre
En muchos de los cursos fluviales de la región, como el Dourbie, el Orb, el Hérault, el Tech o el Aude, podemos practicar deportes como el kayak, rafting, hidrospeed, canoa, etc. Para los más atrevidos -y expertos-, el barranquismo ofrece todos los ingredientes para disfrutar de una experiencia completa de espeleología, buceo y escalada, sobre todo en el descenso de la Garganta Llech. La escalada en roca cuenta en las montañas de los Pirineos y en los escarpados acantilados de las Cevenas con algunos de sus máximos exponentes. Desafíos como Gorges du Tarn, Jonte y Héric, hacen de la región un paraíso para los amantes de la escalada.

Pesca
El área de Lozère cuenta con 2.800 km de aguas en los que se puede practicar la pesca, rodeados de un entorno natural envidiable. En los Pirineos, sus torrentes y más de 60 lagos naturales ofrecen también sus aguas al amante de este deporte, así como la región de Herault, con 1.500 km de ríos y 1.500 ha de lagos y lagunas, como el lago Salagou.

Foto: Sunfrance.com
Para más información: Página oficial de turismo de Francia