Las tierras que conforman la región francesa Midi-Pyrénées se encuentran entre las cuencas atlántica y mediterránea y están unidas a España por los Pirineos. Tienen una extensión que supera a la de Dinamarca o a la de Suiza y está compuesta por ocho Departamentos. Gaográficamente hablando, es una zona valles profundos y abundantes ríos, que hacen las veces de elemento vertebrador del paisaje.
En la región francesa Midi-Pyrénées abundan las ciudades foritificadas, llamadas bastidas, recuerdo de las guerras medievales que se dieron por estos lugares. Por ejemplo, la que enfrentó a Francia e Inglaterra y que fue llamada Guerra de los Cien Años. Su ciudad principal es Toulouse, que cuenta con un aeropuerto internacional, que nos permite acercarnos a estas hermosas tierras en muy poco tiempo desde cualquier lugar de donde procedamos.
A 112 kilómetros de Toulouse se encuentra Cahors, una pequeña ciudad de 20.000 habitantes con ascendente de época romana, de la que conserva aún unas termas galoromanas. Durante la Edad Media, Cahors se convirtió en un fuerte referente del Camino de Santiago francés por su estratégica ubicación geográfica. En Cahors, podremos visitar en nuestro viaje la catedral Saint-Etienne y la torre Saint-Jean, además de disfrutar de un paseo por sus tranquilas calles.
No demasiado lejos de Cahors encontraremos el Parque Natural Regional de Causses du Quercy y los pueblos de Bouzie y Saint-Cirq Lapopie, este último destacado por estar considerado uno de los pueblos más bellos de Francia.
En la zona norte encontraremos la ciudad medieval de Rocamadour, construida en cuatro niveles sobre un acantilado. Abajo está el río y en el segundo nivel las viviendas y las tiendas de regalos para turistas.
En Rocamadour os recomiendo visitar la Plaza de los Santuarios, en la que encontraremos la capilla de Notre Dame, con una talla en madera del siglo XII de su Virgen Negra y una espada clavada en la roca, atribuida por algunos al héroe épico Roldán. Nos encontraremos con seis santuarios más en esta plaza (la basilique St.-Sauveur, la crypte St.-Amadou y las capillas de St.- Jean-Baptiste, St.-Blaise, Sainte-Anne y St.-Michel). El conjunto arquitectónico está coronado por un castillo fortaleza que data del siglo XIV y desde el que disfrutaremos de unas vistas muy hermosas.
Realmente, preparar una escapada o un viaje en este mes de noviembre o esperar hasta el próximo Puente de la Inmaculada, ya en diciembre, para conocer estos pueblos con mucho encanto de las tierras de Midi-Pyrénées, con seguridad nos merecerá la pena y tendremos disfrute y relax asegurados.

Fuente: Ecoturismo rural