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El Pirineo leridano se ha convertido en destino elegido para los amantes de los deportes de aventura y para la gente que busca disfrutar de unos paisajes incomparables en plena naturaleza. Aunque el Pirineo leridano es capaz de ofrecer mucho más a sus visitantes como lo demuestra la gran diversidad de rutas culturales y su exquisita gastronomía.
Lleida cuenta con condiciones atmosféricas excelentes para practicar deportes de riesgo como ala delta, parapente, globo aerostático, ultraligeros, vuelos sin motor y helicópteros, sobre todo si nos desplazamos hasta la Sierra del Montsec. Y si lo nuestro no son las alturas, también tendremos la posibilidad de disfrutar realizando deportes terrestres, también con algún factor de riesgo incorporado, como serían: las bicicletas de montaña, puenting, senderismo, escalada o espeleología. En el apartado de escaladas podremos practicarla en todas las modalidades y sobre roca o sobre hielo. Lugares ideales para este deporte lo encontraremos en la Pica d’Estats (que es la cima más alta de Cataluña), en el congosto de Terradets y en el Montsec.
Cada día está siendo más popular en las comarcas de Lleida la modalidad del trekking y para llevarlo a cabo se han creado rutas que atraviesan muchos de los paisajes más bellos del Pirineo de Lleida. Por ejemplo, Pallars Sobirá cuenta con la ruta de senderismo La Porta del Cel, con un itinerario de 65 kilómetros muy interesante que pasa por cuatro refugios y une en una sola ruta el Pirineo de Lleida con el Ariége francés. Esta ruta atraviesa hermosos parajes como es el caso del lago de Certascan, que es el lago de montaña más grande de los Pirineos, los lagos de Blaus, el Pla de Boet, Sotlo y Romedo, entre otros. Por otro lado, el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici nos ofrece la posibilidad de llevar a cabo una de las travesías más interesantes con un recorrido de 55 kilómetros, aunque necesitaremos para ello entre cinco y siete días. Si contamos con ese tiempo, podremos pernoctar en nueve refugios situados a gran altura (Saboredo, Restanca, Ventosa i Calvell, Colomers, Estany Llong, Josep Blanc, Colomina, Mallafré y Amitges).


Y si lo que nos gusta es realizar actividades acuáticas, tendremos oportunidad de realizarlas también en los ríos Noguera Ribagorçana, Noguera Pallaresa, Segre y Garona, que son ideales para estos deportes. En estos ríos encontraremos desde aguas tranquilas hasta aguas bravas. Por estas tierras se suele practicar mucho el ráfting, el piragüismo, kayak, hidrotrineo, canoas hinchables, el hidrospeed y los descensos de barrancos. Pero si lo que preferimos es disfrutar de las aguas mansas de la zona, también encontramos lugares excelentes para realizar piragüismo, esquí naútico, vela, actividades subacuáticas, motos de agua o surf.
Setau Sagéth en el Valle d’Aran nos ofrece también una propuesta turística muy interesante, que nos permitirá deleitarnos en el paisaje de alta montaña del Aran, llevándonos por caminos señalizados por la senda GR 211 que nos harán conocer la cultura, la arquitectura y la historia de esas hermosas tierras. Esta ruta es circular y alcanza algo más de cien kilómetros. Está dividida en cinco etapas y cuatro zonas, que nos permitirán conocer lugares tan bellos como el Camin Reiau, las minas, el valle de Toran, el lago de Liat, la ruta de la Trashumancia y los lagos de Tort i Rius.
Y después de tanto caminar y hacer deporte, nada mejor que dejarnos llevar por la gastronomía tan exquisita que nos ofrecen estas tierras. En ella se combinan productos de la montaña (queso, carne) con los del mar (pescado azul ganxó, mariscos), y todo acompañado por un buen pan de pagés, con tomate, aceite de oliva y arenque. También es famosa su butifarra dulce, así como los picadillos de ajo y perejil y los buñuelos artesanales. Buenos reconstituyentes para reunir de nuevo fuerzas para disfrutar al máximo de todo lo que nos puede ofrecer el Pirineo de Lleida en nuestra escapada de fin de semana invernal.