Visitar las Islas Baleares en épocas diferentes a la estival era hace unos años algo poco menos que impensable. El turismo estaba orientado hacia un mercado que buscaba básicamente sol, playa y actividades propias del verano. En los últimos años, sin embargo, muchos se deciden a hacer una escapada en otoño o invierno, lo que les permite comprobar que hay mucho que descubrir, por ejemplo, en su capital, Palma de Mallorca.

Palma es una ciudad que rebosa actividad cultural, abierta al mar y llena de influencias de todos los pueblos que han pasado por ella durante toda su historia. En su centro histórico podemos visitar numerosos monumentos de todas las épocas, desde la romana hasta la actualidad, pasando por la dominación árabe, la Edad Media o el Modernismo, por citar sólo algunas.

En el Ayuntamiento, situado en la Plaza de Cort, encontramos el centro neurálgico de la ciudad y una magnifica colección de pintura. El edificio fue sede de los Jurados, brazo ejecutivo del antiguo Reino de Mallorca y data del siglo XVII. Los Baños Árabes, de los siglos X al XII, representan uno de los escasos vestigios de arquitectura musulmana que quedan en Palma, y fueron construidos con restos de construcciones anteriores musulmanas, bizantinas y romanas.


El Castillo de Bellver, que domina la toda la desde su ubicación privilegiada toda la Bahía de Palma, es uno de los pocos castillos europeos de planta circular. De estilo gótico, fue levantado entre 1300 y 1310. Aquí se encuentra el Museo de Historia de la Ciudad y la Colección Despuig de Escultura Clásica. También vale la pena visitar el Consolat de la Mar y la Lonja (s. XV), el Museo del Palacio Real de la Almudaina, el Palacio Oleza o el Palacio de la Almudaina.

No obstante, el edificio que más llama la atención de los visitanes y se convierte en el principal punto de atracción es su Catedral. La Seu ocupa el lugar donde se hallaba la mezquita musulmana y se inició a principios del siglo XIV, alargándose su construcción durante dos siglos, lo que da una idea de la magnitud de la extraordinaria obra.

Fotos: Guillermo Pérez
Para más información: Turismo de Palma de Mallorca