La capital de Cantabria es una elegante ciudad situada en una hermosa bahia mirando al mar, tiene un importante património histórico pero también es una ciudad moderna, limpia, con una exquisita gastronomia y mucho ambiente.
Para darte una escapada de fin de semana con mucho encanto y diversión elige Santander, con buena oferta hotelera y de casas rurales, es una de las ciudades que dejan huella.
Los lugares más frecuentados en Santander son, la playa del Sardinero, el Paseo Marítimo y la Peninsula de la Magdalena.
Los romanos dejaron, por cirto, una profunda huella que aún permanece, aquí desembarcaron las legiones romanas en su conquista de Cantabria, a este lugar se le llamó Portus Victoriae, se conservan restos de un poblado en la península de la Magdalena.
Más tarde, al estar tan cerca de la costa, se vió amenazada por tribus bárbaras y decidió fortificarse.
Del siglo XII al XIII fué creciendo en población y se convirtió en un puerto con gran actividad comercial con los puertos de Inglaterra, Francia y Flandes, tambien en esta época se formó Puebla Nueva, un nuevo núcleo urbano que creció alrededor de la calle Arcillero y allí se establecieronn los artesanos y mercaderes dándole un nuevo impulso a la ciudad.
Casi en el año 1.600, la peste arrasó la ciudad y tuvo una larga etapa de decadencia, en el siglo XVIII se reorganizó el puerto para el comercio exterior sobre todo con Sudamérica.
En el XIX prospera gracias al comercio con las colónias y por los astilleros.
Hoy es una bella ciudad con un alto nivel de vida y un gran atractivo turístico.
Debes visitar:
La Catedral,frente a la Plaza Porticada emblema de la ciudad, es de estilo Gótico temprano, en su origen estaba en un cerro muy cerca del mar pero el avance de la orilla hizo que se alejara. El incendio de 1941 le afectó mucho.Del siglo XIII solo se conserva la Cripta del Cristo. El resto de la Catedral se hizo durante el S. XIV, siendo edifício más antíguo de la ciudad.
El Obispado, llama la atención por su aspecto de fortaleza. En su interior destaca una pila de água árabe y el sepulcro de Menéndez Pelayo.
El Palácio de la Magdalena, fué un regalo que hicieron los santanderinos al rey Alfonso XIII, su estilo muestra influencias francesas e inglesas. Son muy hermosos sus jardines.
El Hotel Real.
El Casino del Sardinero.

El Castillo.
Las murallas.

La Torre.
La casa noble de Riva-Herrera, conjunto monumental.
El Convento de las Clarisas de Santa Cruz.
El Antíguo Hospital de San Rafael.
El Mercado del Este.
El Paseo de Pereda, que une la zona de la playa y la zona comercial.
La Casa Museo y Biblioteca de Menéndez Pelayo, con los 45.000 volúmenes que dejó como legado a la ciudad.

El Museo Provincial de la Prehistória y Arqueología.
El Museo de Bellas Artes.

No dejes de visitar las pequeñas poblaciones que rodean Santander, como Santa Cruz de Bezaña, Peña Castillo, Muriedas, la preciosa Solares a sólo trés Km y conocida por su manantial, Heras, Valdecilla, Langre….
La tradición de la gastronomía
de la región se concentra en Santander, es una ciudad en la que se come muy bién, los productos de esta tierra son de excelente calidad, tanto los pescados y mariscos que llegan continuamente a su puerto como sus carnes y quesos. En el barrio de pescadores se tapea con mucho gusto, en el paseo de Pereda y sus calles cercanas también. Los postres, muchos de ellos, elaborados con la estupenda leche de alli, son deliciosos, prueba los sobaos o las quesadas.
Santander es una ciudad acogedora, de gente abierta, en la que te vas a sentir como en la gloria.