plazasanmarcos.jpg

Si decidimos en nuestra escapada de fin de semana a Italia visitar Venecia, seguro que no la olvidaremos jamás, porque la impresión que nos deja cuando la conocemos un poco es que estamos en una ciudad mágica e irreal, como sacada de un relato renacentista.
Cuando planeemos nuestra escapada, debemos tener en cuenta que tanto en la primavera como en el otoño hay marea alta dos veces al día, por lo que la plaza de San Marcos se inunda y la gente tiene que andar por pasarelas para cruzar de un lado a otro. Incluso en el pavimento interior de la basílica de San Marcos se han hecho notar esas inundaciones cíclicas. La plaza de San marcos tiene unos 170 metros de largo y 80 metros de ancho, con una forma algo irregular. En sus orígenes fue la huerta del convento de San Zacarías, y ya en el siglo XII se convirtió en plaza.
Básicamente, la estructura de Venecia es la de una ciudad que se creó sobre ciento veinte islas pequeñas, unidas todas ellas por ochocientos puentes, lo que dio lugar a un inmenso laberinto de canales y puentes por los que puede uno perderse y dejarse llevar inmerso en el romanticismo de esta ciudad que parece que flota sobre sus aguas.
Con una escapada de fin de semana tendremos suficiente para conocer Venecia, ya que es fácil ir encontrándose casi sin quererlo con los sitios interesantes para visitar. Quizás lo que en principio nos llame más la atención sea la plaza de San Marcos, delimitada por la Basílica de San Marcos, el Palacio Ducal, las Procuradurías Viejas, la Torre del Reloj y la Campanile de ladrillo. También nos resultarán muy interesantes los muchos palacios e iglesias que nos iremos encontrando, los museos y el barrio judío.
La basílica de San Marcos se construyó para poder albergar dentro el cuerpo de San marcos, que fue traído desde Alejandría. La estructura del edificio es de estilo bizantino, con cinco cúpulas y bonitos mosaicos, cientos de columnas, además de numerosas joyas de diferentes tipos. Se cree que casi todas las riquezas que alberga la basílica de San Marcos son fruto de saqueos en Constantinopla.

veneciacanales.jpg

Otros atractivos de la ciudad son sus puentes, como es el caso del Puente de Rialto, que es el más antiguo de los tres que cruzan el Gran Canal, y el famoso Puente de los Suspiros, llamado así, según cuentan, por los suspiros de los condenados a muerte, encerrados en las mazmorras que existían junto al puente.
Para dar un paseo por los canales existen dos opciones. Una de ellas es la de dar un paseo en góndola, aunque puede resultarnos un poco caro quizás, a pesar del necesario regateo, pero si nos sentimos románticos en Venecia no hay nada mejor, ya que la ocasión lo merece. Sin embargo, existe una opción también interesante, y es la de conocer los canales dando un recorrido general en vaporeto, donde se disfruta cómodamente de unas vistas excelentes de la ciudad, y son bastante más baratos que las góndolas.
Venecia es conocida por su famoso festival internacional de cine y por la bienal de arte. Sin embargo, lo que ha dado mucha fama a Venecia, aparte de sus canales y su belleza, ha sido su Carnaval, pionero de los carnavales europeos. Si nos damos un paseo por las calles estrechas que se encuentran justo junto a la plaza de San Marcos, encontraremos muchas tiendas y pequeños talleres que fabrican y venden las famosas máscaras venecianas.
Después de un día agotador, quizás la manera más barata para alojarnos sea desplazarnos al pueblo cercano de Mestre, que se encuentra a solo veinte minutos en autobús y si preferimos el tren a unos diez minutos solamente. Claro que si no queremos romper el encanto y estamos dispuestos a gastarnos un poco más, no hay nada mejor que alquilar en Venecia una habitación con vistas a los canales. Seguro que la belleza de la noche veneciana lo merece.